Una de las
preguntas que más me han hecho en estos meses de campaña es por el
entrenamiento. Todo entrenamiento deportivo serio tiene tres componentes que
influencian el rendimiento: entrenamiento propiamente dicho, nutrición y
descanso. Algunos dicen que el entrenamiento corresponde al 40% del rendimiento
y que la nutrición y el descanso se llevan juntos un 60% del rendimiento. Habrá
que verlo. Ya les contaré. En todo caso, les explico a grandes rasgos cómo me
he preparado desde enero para esta carrera.
| Mi último día de intervalos con Rodrigo Medrano |
Desde enero hasta
mayo hice un entrenamiento para correr la Maratón de Lima. El entrenamiento me
lo dio la famosa “Maro”, que es la maga de arreglar lesiones en este mundo de
deportistas. Ella, junto con Jack Daniels (un entrenador de maratón en USA, no
el que hace el whisky) tienen un fondo para ayudar a unos niños deportistas
jóvenes en Kenia. El dinero invertido en el plan va para este fondo, así que de
paso ayudé. El entrenamiento fue duro y largo y lo hice muy interrumpido con un
montón de cosas que fueron pasando, entre ellas, la muerte de mi padre en marzo. Además de eso, hacía dos veces a la semana
spinning y nadaba dos veces a la semana también. Pero esos dos últimos deportes
los hacía sin ninguna organización ni intensidad específica. Así que ya saben a
quién tienen que llamar si quieren correr una maratón por una causa: a Maro.
| Con Vanna Pedraglio en Vanna Coach |
Luego de la Maratón
de Lima descansé una semana y empecé el plan de entrenamiento específico para
el ironman. Mi entrenador es Rodrigo Medrano. Su asesoría ha sido muy importante en este tiempo, así como su compañía y aliento en los entrenamientos. Además del plan de entrenamiento empecé a hacer un
acondicionamiento físico funcional en Vanna Coach. Ellos dos combinados han
sido los arquitectos de este asunto y les he hecho caso en casi completamente
todo (algunas veces he flojeado y he tenido un par de lesiones que han
estorbado un poco, para las que Maro me ayudaba y también Manuel Encinas, un
masajista deportivo a quien veo quincenalmente).
El entrenamiento ha
tenido cambios en rutinas, frecuencias, tiempos e intensidades, así como
que también a veces entrenaba de noche si me quedaba dormido en la mañana, pero
han sido 24 semanas (después de las 18 para la Maratón) más o menos así:
LUN
|
MAR
|
MIE
|
JUE
|
VIE
|
SAB
|
DOM
|
|
5.30 a
7.30 am
|
Masajes
|
BIKE (1
hora)
|
RUN (1.5
horas)
|
BIKE (2
horas)
|
RUN (1
hora)
|
RUN (2 a 3
horas)
|
BIKE (3 a
5 horas)
|
12.00 m a
1.15 pm
|
SWIM
(2500/3000 mts.)
|
Vanna
Coach
|
SWIM
(2500/3000 mts.)
|
Vanna
Coach
|
SWIM
(2500/3000 mts.)
|
Con eso, junto a mi
vida familiar, mi trabajo como terapeuta, mis estudios de maestría, la campaña
y mi vida social, lograba dormir entre 7 y 8 horas diarias y leer, claro,
algunas novelas (menos de las que normalmente leo, pero pude leer).
A esto hay que
sumarle el apoyo nutricional que recibí de Ale Valdez, que logró hacerme comer
bien y de manera ordenada y bajar varios kilos de grasa que no voy a tener que
cargar durante el Ironman… seguro que mis rodillas lo van a agradecer.
Y así es la cosa.
¿Alguien se anima?


