Mi nombre completo
es Gonzalo Cano Roncagliolo. Tengo 36 años recién cumplidos hace unos días. Mi
padre se llamaba igual que yo y mi madre se llama Pilar. Tengo dos hermanos,
Alvaro y Paloma y una ahijada, Belén. Estoy casado con la mujer más linda y buena
del mundo y tenemos una hija a la que adoramos y esperamos tener dos o tres
hij@s más. Eso es lo más importante sobre mí. Estas seis personas son las
motivadoras primeras y finales de todos mis afanes, esfuerzos, sueños,
necedades y otras cosas que hago en la vida. Ellos me conocen como nadie y
saben quién soy y quién no soy. Aparte de mi familia tengo unos pocos amigos
que considero mis hermanos porque conocen todos y cada uno de los detalles de
mi vida, sueños y sentires. Como diría Vallejo, “son pocos, pero son”.
Aparte de eso, soy
psicólogo educacional y psicoterapeuta, profesor universitario y escritor en
ciernes. Y, claro, “deportista”. Eso es todo lo que es necesario saber de mí
para poder pasar a los “porqués” de esta campaña.
¿Cuáles son los
“por qués”? Son varios. ¿Por qué haces triatlón? ¿Por qué quieres hacer un
ironman? ¿Por qué gastas tu cuerpo así? ¿Por qué mejor no te cuidas? ¿Por qué
quieres hacer una biblioteca? ¿Por qué mejor no haces plata y luego la regalas
en lugar de usar tu tiempo y energía de ahora en esta iniciativa? ¿Por qué
quieres ayudar a aliviar la pobreza si igual va a existir siempre? ¿Por qué se
te ocurren estas cosas? ¿Por qué no quieres usar toda esta energía para ser el
mejor psicólogo del Perú? Y muchos otros.
Voy a tratar de
contestar a todos de golpe. La respuesta viene de mis orígenes. Mi padre era un
soñador, el más grande que he conocido, mi madre es una luchadora, la más
incansable que he conocido. Además, ambos siempre hicieron con sus vidas lo que
quisieron. Nunca hicieron lo que los obligaron a hacer o les dijeron que era lo
que se debía hacer. Y ambos siempre fueron personas generosas. Nunca los vi
amarretear nada. Nunca tuvieron millones, pasamos algunos problemas económicos,
pero nunca los vi siendo mezquinos. Nunca. Si combinas a ambos te sale un
Ironman solidario. Así de sencillo. Lo que sea que soy y hago, es gracias a
ellos. Ambos me motivaban a la lectura, mi padre con los comics, mi madre con
libros serios. Ahí tienes a un lector. Me pedían que ayudara a mis hermanos con
las tareas… ahí tienes a un profesor. Mi padre soñaba con vivir en la playa,
ahí tienes a un nadador de aguas abiertas y a alguien que disfruta paseando y corriendo
por las playas. Mi madre trabajaba como nadie para sacarnos adelante y pagarnos
buenos colegios y universidades, ahí tienes a un necio que quiere correr 226
kilómetros de un solo tirón. Ella me enseñó el sentido del dolor y la
adversidad… “es una prueba”, me decía. Bueno, el Ironman para mí es una prueba
que mezcla metas grandes (sueños), dolor (sé que voy a sufrirlo), necedad (no
puedo parar ni quiero parar) y le he agregado hacerlo un sentido mayor (la
biblioteca de estos 830 niños que no nacieron con lo que yo nací). Así que
todos los porqués están respondidos: porque sueño, porque soy necio, porque le
quiero dar sentido al dolor, porque busco algo trascendente para hacer las
cosas, porque no me interesa ser el mejor en nada, porque quiero que otros puedan
tener las oportunidades que yo tuve gracias a la lectura y, claro está… ¡porque
me provoca!

No hay comentarios:
Publicar un comentario