Desde
hace unos años, ya casado, me vino la famosa crisis de los 30 y empecé a hacer
deporte. No había sido muy deportista de joven porque no era muy bueno para los
deportes que se hacían en el colegio y opté por la chacota y la lectura. Algo
de deporte hice cuando quise ser religioso. Corría para fortalecer el cuerpo y
el alma. Y nadaba un poco para templar el carácter. Cuando dejé la vida
religiosa y tuve que retornar al mundo real y trabajar, dejé estos mínimos
hábitos deportivos.
Movido
por la panza, apenas terminé mi carrera comencé con el deporte nuevamente.
Comencé con los gimnasios. Nunca cumplí un contrato de los que pagué. Siempre
me aburrí dentro de esos lugares. Luego pasé a otros rubros. Primero el
surfing. Aprendí rápido, lo disfruto mucho y lo hago de vez en cuando. Pero
como no soy muy valiente en el mar, ha quedado como un vacilón para el verano y
sólo con “olas de salón”.
Luego
empecé con el running. Me gustó desde el comienzo. La idea de poder correr cada
vez más siempre me atrajo. No sólo correr más, sino también correr la misma
distancia pero más rápido. Así que me metí en mi primera 10 K. Luego a la
segunda y luego a mi primera Media Maratón. Pensé que era mejor no correr mucho
para no lesionarme, pero quería hacer deporte todos los días y empecé a nadar.
| Terminando mi primer Medio Iron Man |
Y
así me pasé un tiempo entre la natación, el surfing y el running. Hasta que mi
hermano me trajo un libro de triatlón. Ahí comenzó todo. Antes de comenzar
siquiera a leer el libro me matriculé en mi primer Medio Iron Man. Y entrené
según iba aprendiendo a entrenar. Y lo corrí. Y lo terminé. En un tiempo
bastante malo, pero lo terminé.
Luego
vino mi primera maratón, el segundo medio Iron Man, algunas triatlones
olímpicas y medias maratones más y así. Hasta que en noviembre del año pasado
decidí matricularme en mi primer Iron Man completo. Me matriculé en el que se
correrá en Cozumel, México, el 25 de noviembre de este año.
Había
pasado de ser alentado por un vientre en crecimiento, a ser alentado por el
rendimiento, a ser alentado por el reto de hacer una de las carreras más
difíciles del mundo. Y comencé a entrenar para este reto. Y conforme pasaba el
tiempo, las motivaciones iban cambiando. Estar fit no me animaba lo suficiente
como para entrenar tanto. Igual pasaba con el rendimiento. Además, ganar no
podía ser una motivación porque es un hecho que no voy a ganar. Se me quedaba
corto el asunto y me iba cansando.
| Ellos van a tener su biblioteca |
Pensando
en hacerlo por alguna razón más elevada y revisando biografías de atletas y de
otras personas vi que existe gente que hace deporte para el beneficio de otros
y se me ocurrió hacerlo también. Así surgió “Yo corro, ellos leen”. Voy a
correr esta carrera para construirles una biblioteca a 830 niños huérfanos,
para que lean y tengan oportunidades. Para que se diviertan leyendo con los
mundos que ahí se abren, para que puedan viajar a otras ciudades y épocas y las
puedan conocer, para que disfruten como yo disfruté y se beneficien como yo me
beneficié de esta adicción de la lectura. Ahora ya no es por mi panza ni por
mis tiempos ni por ser más recio… ahora es por ellos también.
La
idea es que esta iniciativa se transforme en una asociación que promueva
esfuerzos deportivos de personas, familias o grupos de personas, totalmente normales, como yo, para el
beneficio de otros. No ganaremos las carreras, pero le podemos ganar a varios
de los problemas que tiene nuestro país, especialmente los relacionados con el
desarrollo físico y mental de las personas menos favorecidas… o ayudar a otros
deportistas, que sí sean talentosos, que no puedan dedicarse a hacer su deporte
como lo necesitan para ser competitivos, porque no hay el suficiente apoyo en
el país.
Es muy gratificante cuando uno puede generarle un bien a la comunidad haciendo lo que tanto le gusta. Vivir en comunidad es también poder aportarle algo más a ella y no sólo quitarle oxígeno. Me parece estupendo que el Iron ahora tenga otro significado para ti. Te deseo lo mejor de todo corazón y que es asociación sea tangible pronto.
ResponderEliminarMuchos éxitos Gonzalo!